Laguna de Nueva Tibabuyes
Uno de los propósitos de la Fundación AVP es conservar el medio ambiente
en la localidad de Suba: salvar la Naturaleza es salvar la Humanidad.
Se elaboró una alternativa al desarrollo urbano deshumanizado y divorciado
de la naturaleza, donde el rescate y resignificación de valores se contituyeron
como elementos esenciales para la construcción de una Cultura Ambiental,
donde la heterogeneidad, la tolerancia y la democracia sean principios
básicos de convivencia con la naturaleza y los grupos sociales.
La fundación trabajo en el programa ECOCIUDAD, que comprendió el proyecto
de recuperación de la Laguna de Tibabuyes, la promoción de la organización
y la participación comunitaria. Así mismo impulsó la consolidación de
la Comisión Ambiental Zona de Suba y los Cómites Ecológicos de los barrios,
promovió la educación ambiental en la localidad y propició la coordinación
interinstitucional. Con una visión nacional de sus propósitos locales,
avanzó en su integración al movimiento ambiental colombiano.
En cogestión con ENDA - América Latina y un grupo de pobladores de
la ciudadela Nueva Tibabuyes, organizados en la precooperativa RENACER,
buscó generar empleo y dió soluciones al problema ambiental del barrio.
Por medio de círculos de trabajo promovieron la separación de desechos
domésticos en las viviendas, transformaron el plástico reciclable, prestaron
servicios de mantenimiento y aseo en zonas públicas y comunales.
Reseña de la Laguna de Tibabuyes
Hace apenas 30 años, el lugar que hoy ocupan
la ciudadela y los barrios vecinos era parte de la Sabana de Bogotá.
En medio de potreros apacibles, se hallaba la Laguna de Tibabuyes. Rodeada
y protegida por juncales, acogía una intensa vida silvestre. En el doble
crepúsculo del alba y de la noche, el escándolo y el revoloteo de las
aves testimoniaban un mundo que hoy es sólo posible en la nostalgia.
El "pico de Oro " el más grande pato
colombiano, y la pequeña "Cira" con su "permanente"
de recién salida del salón de belleza, compartían la laguna con las
"Tinguas", los "Gallitos de Roca" y centenares de
especies del país más rico en aves del mundo. Y en ciertas épocas del
año, gigantescas bandadas de patos y otras aves migratorias
anidaban aquí y en decenas de lagunas, chucuas y humedales salpicados
en el paisaje. Una visíon maravillosa, negaba a los ojos del presente
porque, como en todas partes, el hombre aniquiló las aves, secó las
aguas, arrasó la vegetación.
Al comenzar la edificación de la ciudadela, la
laguna de Tibabuyes era un infecto amasijo de aguas negras. Deseada
en gran parte, invadida por urbanizaciones piratas, su destino de desierto
urbanizado parecía ineludible. Pero la Fundación AVP se trazó como su
mayor meta ecológica, su recuperación. El proyecto encontró eco inmediato
en los habitantes del sector y en diversas organizaciones estatales
y privadas, agrupadas en la Comisión Ambiental Zonal. Se han realizado
dos amplios foros. Se gestiona su declaratoria como Parque Natural Urbano.
Su ronda ha sido acotada, y se busca su cerramiento. Se estudia la purificación
de sus aguas.
En terrenos de su propiedad contiguos a la ronda
de la laguna, la Fundación AVP ha creado una zona de Reserva Ambiental,
propuesta piloto de tipo experimental para la recuperación de estos
espacios. Al cabo de un tiempo necesariamente largo, pero que llegará,
la laguna de Tibabuyes, amada por una comunidad vigilante y consciente,
será de nuevo hábitat de especies en peligro de extinción, y lugar de
reconciliación entre el hombre y la naturaleza.
Aquí encontraras una pequeña reseña del Recuentro
Histórico del Río Juan Amarillo.